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Caminar el bosque en la noche es como caminar hacia el mar
sábado, 28 de diciembre de 2013 Deja tu comentario
Au Nord
NERE EKIALDEAN
Urdina itsasoari irailak eman zion,
Eta itasoak nerekin kaio bat egin zuen,
Orobat itsaso den kaioa.
Ortzimugaren bila doan treineruarekin batera,
Helmugarik gabeko ekitaldira abiatzen naiz,
Eta arraunen uherak bezala,
Hiltzen eta birjaiotzen natzaio
Hegaldi bakoitzari,
Ezaugarririk utzi gabe,
Ez baitira loturak baino.
Ilunabarretan, harrabots antzuetatik
Iheska doazenekin elkartzen aniz,
Eta zalantzan diren kezkatiek
Itxaropenez elikatzen naute.
Bere bihotzean, mugagabetasunarekin
Batzen nauen hazia daramat,
Eta egunsenti berriak pizten ditu
Nere ekialdean.
Eta behin gauaren besoetan,
Isiltasunaren ahotsa aditzean,
Euria ari du nere begietan,
Errukirik jaso ez dutenen saminez
Beterik baitaude.
Eta itsasoak nerekin kaio egin zuen,
Orobat itsaso den kaioa.
Benito Lertxundi
NERE EKIALDEAN
Septiembre otorgó el azul a la mar,
y ella hizo de mí una gaviota,
que también es mar.
Junto a la trainera que busca el horizonte,
Vago sin propósito,
Y como las estelas de los remos
muero y renazco a cada bullicio estéril,
y los inquietos que dudan
me alimentan de esperanza.
Llevo en mi corazón
la semilla que me une al infinito,
y alumbra nuevos amaneceres
en mi oriente.
Y cuando la noche me acoge en su seno,
y percibo la voz del silencio,
llueve en mis ojos,
y es que están llenos de penas
de aquellos que no recibieron compasión.
y ella hizo de mi una gaviota
que también es mar.
Letras de: euskalnet.net
domingo, 28 de junio de 2009 23 Comentarios
De los caminos inescrutables de las líneas
No hay nunca, ni siempre entonces, que equivalga a mi ahora. Puede ser que me llame con su rugido de lamentos, puede ser que arranque el cable del teléfono y diga "nunca más". Saldré a la calle, a escuchar como canta Casualidad en la esquina donde orinan los perros; Casualidad me miraría corrompida por mi gesto de caminar sobre cristales amarillos, Casualidad quebraría la última nota de su voz, imperceptible momento, no para aquella que se aleja, para seguir cantando al día de nubes esponjosas.
Las calles resbalarían a lluvia, la vida olería mojada y yo húmeda, recordando aquellos días con sabor a mar. Me seguiría llamando más allá del espacio con su silencio de sal ahogada.
Casualidad canta, y el tiempo se aleja reguero atrás, bailando a romperse.
viernes, 29 de mayo de 2009 8 Comentarios
El mar~inconsonántico
viernes, 6 de marzo de 2009 Deja tu comentario

