*
*
**
*

*
*

*
*
*
*
*
*
*


Bucear en cada nota. Mi respiración. Entrecortada la vida. No nos quedará más. Se nos va. De las tres palabras un dolor extraterreno. Todo se nos va. Incluso nosotros, suplicando su maldito regreso. Por favor, por favor. De toda súplica nace mi escorbuto.

miércoles, 26 de agosto de 2009

10 responses to

  1. Arturo Borra says:

    No por nada, Portinari, el "arte de la fuga"... pero también el arte como fuga del Sentido, como sondeo en lo imposible. La nota que buscamos para respirar, en esta vida entrecortada. Y quedarán esos ensayos, la tentativa de capturar el instante que se pierde, irrevocablemente, a pesar de la súplica.
    Y a pesar de lo improbable, puede que algunas tentativas sobrevivan por algún tiempo a esos seres efímeros...

    Un abrazo después de mis (no)vacaciones,
    Arturo

  2. Stalker says:

    Portinari:

    hemos de intentar que de la súplica nazca el cobijo, no el escorbuto. Neutralicemos el veneno. Inauguremos el tiempo de la escucha y la atención despierta. Plantemos bambú en el pecho antes de aspirar, siquiera, a oír su crecimiento. Injertémonos en el más ínfimo intersticio, la grieta inasumible.

    Salvémonos.

  3. Susana says:

    El escorbuto es contagioso desde tu escrito. Precioso y doloroso. Me dejas enferma de desposesión y suplicante, contigo...

    Cuando se nos van cosas, personas, nosotros mismos, permanece el escorbuto casi tibio de habernos ido vaciando a poquitos. Espléndida forma de traer la enfermedad de la súplica.

    Abrazos.

  4. Irremediablemente se nos va, pero... ¡qué diablos! es precioso mientras dure.


    kupro

  5. Portinari says:

    Arturo, se me hace muy grato recibirte de nuevo por aquí.

    Tal y como dices, ojalá sobrevivan a los seres efímeros las tentativas por comprender.

    "El arte como fuga del sentido"; seres fugados, sí, eso es lo que somos.

    Gracias Arturo, un abrazo.

  6. Portinari says:

    Stalker, suena tan bien lo de cultivar el bambú y sentirlo, antes incluso de su nacimiento...
    Hay que luchar por salvarnos del escorbuto, es cierto; pero es tan cierto también que se hace casi irrecuperable sentirlo así...

    Por la lucha de la salvación.

  7. Portinari says:

    Susana, has calado ese "vaciándonos a poquitos" como dices, que se contrae en el texto.

    La súplica como enfermedad, casi incurable si no es por el paso del tiempo.

    Gracias por tu lectura atenta, una vez más ;)

  8. Portinari says:

    Esther, qué razón y energía detonan tus palabras.

    Por el "mientras dure".

    Sé bienvenida cuando quieras ;)

  9. MARIEL says:

    Por el "mientras dure" de Esther, Lizzy, el bambú de Stalker y las tentativas de Arturo, en el centro de la enfermedad de la súplica como poderosamente describe Susú. Aunque sepamos que el escorbuto acecha y asedia. Y aunque, como bien decís tan potentemente (y bien sé), el escorbuto sea irresistible. Un abrazo fuerte.

  10. Portinari says:

    Por lo que nos quede y lo que vaya a venir.
    Por la esperanza, Mariel, que es lo único que acaba quedándose, muchas veces en soledad.

    La lucha contra el escorbuto comienza al regar las plantas que aún no tienen semilla.

    Grazie per il abbraccio Mariel, avevo bisogno.

Photo: Jonah and the whale, Pamplona Bible

Jonah, Pamplona Bible, Navarre 1197. Amiens, Bibliothèque municipale, ms. 108, fol. 146r .