Despiértate hacia el sol

Un cuerpo. Sólo somos un cuerpo.
A veces, un pétalo
De lágrimas.

Debajo de los párpados se espera un beso. Mejor: lo que hay más allá del beso. Los labios y su movimiento, sobre las cumbres insondables de una boca.

Un beso como pétalo. Un cuerpo como pétalo.
Somos la conjunción de carne, tiras de huesos; y un beso. Somos un pétalo.

Más allá de la poesía quizás el silencio. Pero más allá de una palabra, nada. Las profundidades del verbo son pétalos, desprendidos de la flor más hermosa. Llorados como el origen de su caída.
Más allá del pétalo hay un cuerpo. Y si el cuerpo es un pétalo, más allá, entonces, nada.

viernes, 25 de septiembre de 2009

28 responses to Despiértate hacia el sol

  1. luna says:

    Muy bueno.


    Me encanta,

    y Schiele...




    Mua!

  2. Portinari says:

    Ya se te echaba de menos por este Norte. Gracias por tu regreso y todas sus bifurcaciones.

    Sí, Schiele... me alegra que te guste.

    Un beixo también para ti.

  3. Traslúcido, etéreo y, al mismo tiempo, resuelto e inflexible. Huesos y pétalos. Superficie irreductible y superficie que se lleva el viento. Precioso. El diálogo con la imagen de Schiele es un diálogo mudo y subterráneo. Ella en cualquier momento abrirá los ojos y esas manos larguísimas que parecen no corresponderle se extenderán y tomarán el sol y se lo meterán en el pecho.

    Me gusta tu Jockey perdu y las palabras grises sobre el fondo negro. Todo está en armonía en tu casa interior.

    No dejes de escribir, ni un solo día.

    Beso tu frente dormida.

  4. Stalker says:

    Siento este texto como una cajita de música que juega a combinar y recombinar unas pocas notas: la caja de resonancia, nuestro propia expectativa, la expectativa del cuerpo. Porque escuchamos con el cuerpo, con el pétalo, con esa nada reverentemente ofrecida al otro.

    besos

  5. Portinari says:

    Mariel, esas manos, quizás sean de alguien que la abraza desde las profundidades. Que tomen el sol y se lo metan en el pecho es sinónimo de resurrección. Es una imagen preciosa esa que creas a partir de Schiele; tus palabras son primaverales.

    Cuando os paseáis por aquí entonces sí está todo en armonía. Supongo que los puntos suspensivos los pone el hombrecito del fondo y su mar de niebla.

    Gracias por tus palabras. Y aunque quisiera, no puedo.

    Un beixo para ti también Mariel.

  6. Portinari says:

    Stalker, disfruta entonces con esta cajita de música ;)

  7. Leonardo says:

    Si el verbo es un pétalo, imagen contundente, ¿cuál es la flor más hermosa entonces? ¿De dónde cae?
    Además de la pregunta te dejo un saludo de esta mi primera visita.

  8. Portinari says:

    Leonardo, precísamente en tu pregunta está la no-respuesta hacia la que circula el texto. ¿Qué hay más allá del beso? qué hay más allá del cuerpo? ¿qué es eso que se espera? ¿qué es esa nada? Y no lo sé.

    Gracias por tu visita -y por esa maravillosa pregunta-acertijo-, siéntete bienvenido las veces que quieras pasear por aquí :)

  9. ana says:

    la entrada anterior a la señora Woolf y ahora a Schiele, tal vez mi pintor favorito o al menos uno de mis tres pintores favoritos :)

    La primera vez que vi este ciadro me pareció terrorófico. La segunda vez que lo vi ya no me pareció terrorífico sino hermoso, como si Schiele nos hubiera llevado al extremo del sueño, ese extremo del sueño donde lo único que hay es el peso de nuestro cuerpo sobre el colchón. ¿La mujer del cuadro está muerta? No, y si lo está lo está de la misma forma en la que lo estamos todos los vivos, la mujer del cuadro es la gravitación, el pétalo.

  10. Portinari says:

    Ana, la imagen de tu perfil te delata como seguidora de Schiele; cuando encontre esta imagen de mi entrada me acordé mucho de ti, sabía que estaría dando en alguna de tus dianas.

    Puedo preguntarte por qué te pareció terrorífico este cuadro a primer golpe de vista? a mí me cautivó tan sólo verlo, y experimenté una sensación muy parecida a la segunda que tuviste tú al aproximarte de nuevo al cuadro.

    La mujer es la gravitación, el pétalo, sí. Y es un cuerpo, por tanto, también muerte. ¿No? ;)

    Me alegra que te guste esta ingravidez sensorial.

  11. ana says:

    bueno, a mí lo terrorífico también me cautiva, sino no habría forma de que me sintiera tan fascinada por artista como david nebreda.

    me pareció terrorífico porque parecía que decía "mi muerte", y supongo que en cierto modo lo dice, pero en ese momento me pareció terrorífico que dijera ese seguramente porque ese día yo no comprendía nada, a veces pasa.

    un abrazo.

  12. Dejé de ver a la niña que hay en Portinari.

    ancup

  13. rubén m. says:

    La delicadeza del texto y la crudeza del cuadro. Es una entrada que emociona.

    Esa mujer de Schiele, cruce entre vestal, cadáver y mantis religiosa... impresionante cuadro, no lo conocía además, y mira que me encanta Schiele.

    besos

  14. Portinari says:

    Ana, interpreté tu sensación de terror como de "disgusto" y no de "cautivación", error mío, pues e scierto que una cosa no quita a la otra; ya ves, asociaciones fáciles que se hacen a veces ;)

    La segunda aprte de t comentario se me antoja como un laberinto. A mí me recuerda a una bella durmiente que no se va a despertar nunca. Es, además, un cuerpo despojado del candor de toda princesa. Las manos, quizás sean de la muerte. Y parece que otra superficie se traga su cuerpo como si estuviera entre arenas movedizas.
    El cuadro es absorbente.

    A veces pasa que no se entiende nada, sí. Y otras que se entiende todo de golpe sin poder explicarlo.

    Otro abrazo.

  15. Portinari says:

    Esther, dónde estaría esa niña en tu manera de mirarme?
    Dónde la habrás podido encontrar..., hace tiempo que la busco. Dile que la espero, si te mira.

  16. Portinari says:

    Rubén, me alegra saberte seguidor cercano de Schiele.
    Ahora ya conoces otra obrita más (y las que nos quedarán por descubrir!).

    Ya he conseguido algo más, emocionándote con la entrada.

    Gracias por involucrarte en los pétalos.

  17. Cuánta belleza en los comentarios y tus respuestas ... La mujer dormida es el pétalo, la gravitación, dice Ana. Es una vestal, una mantis religiosa, dice Rubén, colocada en una entrada que es una casita de música, dice Stalker, mientras Leonardo se pregunta de dónde cae la flor si el pétalo es el verbo ...

    Y Esther ha dejado de ver la niña que hay en vos. Porque sos atemporal, te lo dije, ya.

    Nada, que lo que destiló la entrada hasta aquí destila una serena y perturbadora hermosura, eso.

  18. Portinari says:

    "Serena y perturbadora hermosura", como la del olor de los pétalos :)

    Mariel, yo sí que no me merezco lo que me dices. Gracias.

    Me ha encantado ver a Schiele a través de los ojos de todos. Hay un mundo detrás de cada pestañeo.

  19. Arturo Borra says:

    Esa parece ser la certeza actual, Portinari... y no seré yo quien invoque el "alma" ni mucho menos. Me expondría a la acusación de dualista cuando menos. Pero no estoy seguro que seamos sólo cuerpo: el sujeto siempre tiene un excedente en lo imaginario... y por eso quizás el estremecimiento también del recuerdo o la ensoñación. Sin ese cuerpo, no habría posibilidad de fragancia alguna: y sin embargo...
    El lenguaje mismo tiene una dimensión material -bajo la forma de fonemas y grafemas- y sin embargo, necesita para funcionar como tal algo que es del orden simbólico.
    Como sea, el sentido del cuerpo aqui toma distancia de un cierto menosprecio cristiano y celebro que así sea.
    Va un abrazo (¿incorpóreo?),
    Arturo

  20. (Comentario compartido con el blog del Trompetista Invisible)
    (Comentario compartido con el blog de Portinari)
    ...Mmmh...
    ...Querida Portinari, interesante eso de tomarse el ancla como una pausa en el recorrido del pétalo transoceánico...
    ...Estoy de acuerdo con lo que dices: las tomas falsas nos hicieron mares por dentro. Me gusta...
    ...Sí, el ancla como sueño (o coartada) de que está ahí para levarla es bonito y épico, pero hay que hacerlo...
    ...Y en eso estamos...
    ...Un abrazo grande...

  21. Portinari says:

    Arturo, me encantan tus introspecciones en el interior del pétalo, buscando esa flor hermosa de la que cae continuamente.

    Cuerpo y no cuerpo. Dualidad o ficción. Las conjunciones no nos abren paso en este camino de preguntas, aunque nos queden algunas certezas, actuales, como señalas. Siempre nos quedarán continuos "sin embargos", que se siguen como formando un camino circular en derredor de la flor más hermosa (en el caso de que la hubiere).

    Gracias por tus sin embargos, y por celebrar ese margen que me tomo en cuanto al cristianismo a la hora de echarle una carrera.

    Un abrazo.

  22. Portinari says:

    Miguel ángel, yo también compartiré este comentario en tu blog :)

    Levar el ancla Miguel, de eso es de lo que no hay que olvidarse; lo demás es sólo cuestión de darlo por hecho, para que la distancia entre el ancla y uno mismo sea más breve. Para que su fuerza no nos supere.

    Gracias por la primavera en el fondo del océano, y recordarme el ancla...

  23. ¡Y si esas manos que parecen extranjeras sí fueran suyas? ¿Si esas arenas movedizas en las que parece hundirse fueran las de su propia cabeza? ¿si estuviera soñando que se muere y esas manos y esa arena fuera la forma que la muerte asume en su sueño? ay, cuántas preguntas que me hacés, criatura insondable, siempre ...

  24. Portinari says:

    Y si, fueran sus manos, y sus arenas, y su muerte, no se estaría muriendo; sobreviviría al cataclismo. Continuarían cayédose los pétalos, desde algún lugar, mariel, o eso creo... :)

  25. Susana says:

    Portinari, qué entrada tan delicada. Parece que se pudiera tocar y su tacto fuera de un terciopelo de flor.

    Estoy más intuitiva que pensante, pero creo que quizás me acerca al texto sobre todo esa conciliación entre alma y cuerpo; como cuando se cierran los ojos y está ahí el mundo pero de otra forma, y nuestro cuerpo nos acompaña a caminar por esos caminos vistos desde la oscuridad.

    El cuadro me pareció una mujer complacida con su cuerpo, serena, abandonada. Después de ver la etiqueta "dead girl", revisé y me di cuenta de que el marco del blog conducía la onda de las rodillas de la mujer, dando la impresión de que las tuviera dobladas (una posición que imagino incompatible con la muerte). Bueno, pues ahí está probablemente su paz: en que tú la completaste para darle ese esbozo de vida.

    Me ha encantado: el cuadro (que no conocía), el texto y los comentarios.
    Un abrazo.

  26. Portinari says:

    Susana, o Susú -sabes que me gusta este apelativo tuyo :)- siéntete libre de acariciar como quieras este pétalo.

    La reflexión que haces de su postura me parece muy bonita. Yo creo que, a pesar del nombre del cuadro, ella no está realmente muerta. Creo que se hace la dormida hasta que algo que merezca la pena la desvele. Pone a prueba el tiempo, o quizás éste ya la haya vencido.

    "Bueno, pues ahí está probablemente su paz: en que tú la completaste para darle ese esbozo de vida."
    Siento que no me merezco estas palabras tuyas. Son muy hermosas.
    Gracias.

    Me alegra que te haya gustado todo el engranaje de esta percepción.

  27. la judith says:

    por más que lo estudié
    sigo sin tener aclarado
    si tenemos cuerpo
    o somos cuerpo
    pero siempre me pregunté
    si es que no habrá otra opción
    a lo mejor, la poesía
    otra cosa nos cuenta
    a lo mejor

    shlm

  28. Portinari says:

    Judith, ser poesía, sin materializarse.
    Ser el pétalo, materializado.

    Yo también me pregunto lo mismo si "otra cosa nos cuenta, a lo mejor".

    Shlm y abrazo.

Photo: Jonah and the whale, Pamplona Bible

Jonah, Pamplona Bible, Navarre 1197. Amiens, Bibliothèque municipale, ms. 108, fol. 146r .