"Do you be?"


ART

as the
spirit
wanes
the
form
appears


Charles Bukowski

Cindy Sherman, untitled

jueves, 26 de noviembre de 2009

13 responses to "Do you be?"

  1. Stalker says:

    I'd be
    when the spirit aches
    when the form disappears
    degrée zero
    intolerance to consciousness
    the livelist of all objects
    wanes unregarded
    driving force in sculpting
    the dying skull
    relief
    of
    me

    (thanks, Portinari)

  2. Portinari says:

    I'm mute Stalker, I can only read and read your words.
    Like music.

    Thanks to you, a lot.

  3. ana says:

    El pequeño poema de Bukowski me parece el mayor acierto que he leído de este autor –hace años tragué mucho Bukowski-, me ha dejado rota, es como si me encontrara excavando en el suelo buscando piedras y de repente encontrara lo que llevaba toda mi vida buscando, toda mi vida pensando: cuando el espíritu mengua, las formas aparecen. Sí, soy eso. No puedo decir sí, soy yo, sino exactamente lo que puedo decir, lo que tengo que decir, es que sí, soy eso, eso, nunca yo, eso.

    La fotografía también me inmoviliza, es la forma tras la reducción del espíritu, el arqueamiento que el cuerpo hace en el orgasmo, el arqueamiento y el agua que el cuerpo hace en el excesivamente cuerpo. Entre el cuerpo y la muerte está la forma, está el orgasmo. Igualmente me parece un acierto –y un estremecimiento- tu relación con Meredith Monk, Meredith Monk cuya voz es toda materia, materia apenas hecha, barro en la boca, forma, quizá también juego, o locura, incluso quizá arqueamiento del cuerpo, pero nunca espíritu, nunca lenguaje.

    Un abrazo, y gracias por traer tanto, como siempre.

    P.d- Por cierto, yo venga a atormentarme con el inglés y vosotros os ponéis aquí a hablar inglés, jaja. Bueno, así repaso un poquito, no me viene mal, no.

  4. rubén m. says:

    La fotografía de Sherman a mí no me ha traído la imagen del orgasmo sino de la muerte, o acaso de una muerte-orgasmo - aquella antigua confusión eroticotanática. El cuerpo hecho más real y visible cuando está exangüe (uno siente deseos de tocar el agua de la bañera para ver si es agua o sangre) o, lo que es lo mismo, cuando el espíritu mengua aparece la forma, la concreción. Inquietante fusión de elementos, Portinari.

    besos

  5. Portinari says:

    Ana, con los pocos datos que doy has construido tu propio pardigma de campanario. Cada repique un estremecimiento para quien te lee/escucha.

    Topé con este poema de Bukowski por casualidad; casualidad es también que trate uno de los temas que, podría decir ya sin alterarme, me obsesionan habitualmente.
    La paradoja del excluimiento entre forma y espíritu me turbó, no sé aún si estoy de acuerdo con esta materialización exluyente del espíritu que Bukowski dio a luz, pero lo que sí tengo son varias preguntas que se desencadenan de esta "materialización".

    La imagen. La imagen es corrupción de los sentidos. Cuanto más la miro más me parece que la mujer sonríe, de refilón. Parece que ascendiera al cielo, y sin embargo permanece atada eternamente al agua, a la respiración que toma, como la copa de "vino" que está anclada en la bañera.

    Es a su vez lo que tú dices. Parece que ha salido también de un profundo sueño del que sólo su expresión incógnita da señas. De nuevo la respiración, material y sin embargo disuelta.
    "Entre el cuerpo y la muerte está el orgasmo", dices. ¿Es el orgasmo el final de la paradoja?

    Monk. La canción, elegida ya por el nombre y su significado. La voz, un arqueamiento (¡sí!) y un sin lenguaje.
    La mujer de la foto podría articular esa canción de Monk y todo sería perfecto.


    Me ha hecho mucha ilusión que te gustara la entrada :)

    P.S: ves que estoy escuchando tu CD y además, lo del inglés es intencionado, para que practiques :P (¡broma!)

  6. Portinari says:

    Rubén, me encanta tu cambio de perspectiva respecto a Ana. Lo mejor es que ninguno de los dos puntos de vista es excluyente!

    Tú también ves el orgasmo. Ana parece que lo enfoca más en la vida -de dentro de uno mismo- y tú desde la muerte, o vida extrañada, desde fuera, cuando el espíritu está en ese primer plano fuera de la materialización consciente que es el cuerpo exangüe que tú llamas, o al menos así lo he interpretado.
    Las cosas vistas desde afuera, contempladas en el contraste que ofrecen respecto a los demás elementos existentes en el pasado cercano de ellas mismas.

    Agua o sangre... mmm quién sabe.

    Gracias por tu contraste Rubén, alimentemos la paradoja...

  7. ana says:

    Me parece interesante lo que dice Rubén y tampoco creo que se aleje demasiado –posiblemente nada– de lo que yo digo. Lo principal es que yo no creo que hay una separación entre la vida y la muerte sino una igualdad, una unión que nosotros vivimos de manera desesperada y trágica –yo la primera, pues temo, como casi todos los humanos temo muchísimo, la muerte- pero una unión que es imposible de separar, que se armonizan completamente, la vida no es nada sin la muerte y la muerte no es nada sin la vida, por ello la imagen creo que nos habla de la misma manera de la vida y de la muerte. Si no me equivoco, fue Bataille el que dijo que el orgasmo era una pequeña muerte, en cierto modo ya lo habían dicho los místicos del XVI aunque no de manera tan directa, y yo también opino lo mismo, el orgasmo es en cierto modo muerte, pero lo es porque el orgasmo es el lugar –como ya dije- del absolutamente cuerpo, y creo que eso también es la muerte, la muerte es una corporalización tan extrema que el alma se separa del cuerpo, que la mente no existe. Algo similar ocurre con el sueño. Él único momento en que mi pensamiento cesa es en el orgasmo y en el sueño, aunque la diferencia con la muerte es que la sensación se mantiene. El orgasmo es una pequeña muerte, y por tanto, también es la vida. Me preguntas, Portinari, si el orgasmo suprime la paradoja, no sé si llega a tanto, pero si creo que es un lugar de tránsito, medio, contraste y contrastado.

    A raíz de estos comentarios, mi mente ha vuelto a reflexionar en algo que muchas veces ha pensado, y es en esta pequeña muerte, en esta pequeña vida, que es el orgasmo, este excesivamente cuerpo. Me pregunto si habrá una diferencia fundamental entre el hombre y la mujer al respecto –sí, me lo he preguntado muchas veces-, me da la impresión de que en el orgasmo femenino el cuerpo se involucra de una manera más total que en el orgasmo masculino, que la suspensión de la conciencia es más amplia allí, que hay una ceguera que no tienen los hombres. Me da la sensación que en el orgasmo femenino hay una extensión en todo el cuerpo, y de ahí ese arqueamiento, por otro lado tan hermoso, del cuerpo de la mujer. En cambio tengo la sensación –sólo puedo hablar por lo que algunos amigos me contaron y otros me enseñaron- que en el hombre es algo más concentrado, por lo que la suspensión no es totalitaria como en la mujer, y su visión permanece alerta, su dominio no se pierde, no se muere, no hay tanta muerte, sino que parece más una pequeña alteración en la sucesión del tiempo. Quizá una fotografía así, como la que has traído, sólo puede entenderse si es una mujer la que flota en las aguas.

  8. rubén m. says:

    Nos metemos en un terreno poco menos que insondable con la diferencia entre el orgasmo femenino y masculino, quién pudiera ser Tiresias y comprobar la diferencia o la semejanza... La similitud entre el sueño y el orgasmo es algo que también he sentido y pensado, esa suspensión del aquí-ahora, y en cierto modo el arqueamiento, esa falla en la respiración y especie de abertura entre las vértebras, en mi caso no se da siempre pero procuro perseguir una escucha radical de mi propio cuerpo en esos momentos, y antes. Es obvio por otra parte que la fisiología de la mujer permite, cuando hay un aprendizaje bien realizado, un nivel de placer sexual que es inalcanzable a la mayoría de los hombres al menos en cantidad. Y también leí acerca de un estudio neurológico que afirmaba que en el orgasmo el cerebro de la mujer sufre una especie de mini-infarto que no se da en el hombre, aunque no sé si creérmelo. Interesante, mucho, el tema.

    Esta impresión es quizá demasiado explícita, pero leyendo lo de Ana ahora me parece que la sangre está en la copa y que el líquido de la bañera es flujo vaginal.

  9. Portinari says:

    Ana, Rubén, releyéndoos estos días no encuentro tanta diferencia entre lo que decís realmente, quizás me dejé trastocar por un matiz concreto, a veces me pasa.
    Muerte y vida como igualdad. Me recuerdas, Ana, a la imagen del yin y el yan -sé que no simboliza esto- pero es una fusión de dos identidades abstractas, que encajan la una con la otra como piezas, encontrándose una en la otra respectivamente, como la vida y la muerte. Y quizás el punto blanco, o el negro, en la masa respectivamente del color contrario, sea el orgasmo del que hablas, todo consciente de una difícil delimitación-materialización.
    La paradoja creo que es irresoluble precisamente por esa incapacidad de delimitar-materializar las cosas; y creo que es mejor así, y alimentar esa incerteza que me parece la coexistencia de una cosa aparentemente contradictora con otra.

    Comentas las diferencias entre el orgasmo femenino y el masculino que has percibido, al igual que Rubén.
    Me gusta vuestra reflexión y e parece uan percepción muy curiosa -orgasmo vs. sueño-, y que habléis abiertamente de esto.
    Pero, a raíz de esto, ¿podríamos llegar a decir que esa "petite mort" es más muerte en las mujeres, o que es otra forma de morir, simplemente, en los hombres?
    Y ya abstrayéndonos más, ¿podríamos distinguir no sólo estos dos tipos de muerte, si no, otras maneras de sentir el orgasmo sin una sexualidad implícita en el acto de propagarlo? -entendiendo esa sexualidad como el contacto que hoy, por convenciones, es el sexo (con esto ya estaría diciendo que hay diferentes tipos de sexo, saliéndomeya del todo de la convención, para explicar esta idea)-.

    Por otro lado la imagen que evoca Rubén de Tiresias podria ser la materialización de la paradoja, un 2x1 muy curioso.

    Y tu impresión, explícita o no, me llevaa preguntarme cuál es la sustancia de la que se vale el pelo de la chica para existir.

    Un abrazo a ambos.

    P.S: Y yo que su expresión la veía como catatonia suspensa -más abstracción del "orgasmo"-.

  10. Un placer inexpresable leerlos. Me quedo pensando, sintiendo, para volver.

    Stalker: are those your own words? has the invisible man uttered this rare miracle?

  11. Portinari says:

    Pájaro, estás invitada a volver cuando quieras y en la forma que quieras.
    Espero con ganas tu regreso.

    That miracle is an impression of felicity.

  12. Stalker says:

    Yes, dear china bird:

    the invisible man always utters to my inner ghost line... the words are mine and they act the goat: they misread me, happily...

    Kisses

Photo: Jonah and the whale, Pamplona Bible

Jonah, Pamplona Bible, Navarre 1197. Amiens, Bibliothèque municipale, ms. 108, fol. 146r .