Der Ursprung






"A veces pensaba que el arco del instrumento entraba en mi oído; allí al frotarse con los huesos sonaban las pulsaciones. Las clavijas, simplemente estaban más allá de mi pelo."

jueves, 11 de febrero de 2010

24 responses to Der Ursprung

  1. tula says:

    Que pasada, la música a través de uno....y Mendelssohn increíble....como esas islas.

    un beso.

  2. Leonardo says:

    De donde el músico no es más que un instrumento, un medium, un revelador de los sonidos del adentro, que hemos dado en llamar música?

  3. Originariamente las clavijas están justo al lado de las horquillas de moño.

  4. Portinari says:

    Tula, sí que es una pasada la música, y el proceso de interiorización, de escucha, me llama tanto la atención...

  5. Portinari says:

    Leonardo, precisamente por eso, porque el músico es el instrumento, yo no pude ser música. El ejecutar una pieza es para mí un distanciamiento, o un acercamiento tan atroz que ya no se siente nada estando allí, manejando como se puede la materia inasible. Sólo con el acordeón puedo llegar a estar consciente en el ser atravesado, y sólo por el aire, por el contacto directo. Escuchando pasivamente uno consigue ser música si se concentra mucho.

  6. Portinari says:

    Esther, yo que pensaba que estaban en el cuello, o en la cintura, o en los tobillos, o...
    Y es un sitio bonito el que dices.

  7. tula says:

    ..quizás en un punto y en contadas ocasiones he conseguido ser lo que escucho, ni observador ni observado y así con todo...es la magia de ser consciente brevemente.
    No soy músico, pero "envidio" al que sabe perderse con un instrumento musical.
    un beso

  8. Portinari says:

    En un punto y en contadas ocasiones; el valor del instante.

    Tula, no envidies a los músicos, cada profesión tiene su carga. Aún así, siempre puedes empezar a tocar algo.
    ;)

  9. Leonardo says:

    Bien se ve que has tenido un contacto íntimo con la música! Es, sin duda, un lenguaje superior, que pasa de toda representación, que sabe hacerse cuerpo.
    Saludos

  10. Portinari says:

    Sí, Leonardo, son otras maneras de decir. Cuando se interpreta una pieza uno está en la barrera entre la música y la herramienta; estar cerca y a la vez muy alejado de lo que intenta asirse.
    Estar y no estar.

  11. rubén m. says:

    Casi se me había olvidado lo maravillosa que puede ser la música de Mendelssohn. Gracias.

    Los tobillos son un buen sitio para las clavijas ;)

    Un beso.

  12. Portinari says:

    Rubén, me alegra habértelo recordado, a mí una vez también se me olvidó...

    Más allá del pelo no tiene una ubicación particular; y los tobillos son una buena opción para imaginarse las clavijas

    ;)

  13. ...¿Sabes? Un profesor de piano me explicó por qué cuando tocamos en público tendemos a acelerar...
    ...Es porque el cuerpo adecua el pulso del corazón, el latido, al tiempo musical. Al tocar en público, el corazón se acelera, y el cuerpo trata de encontrar ese equilibrio de tiempos...
    ...El tiempo también está más allá del pelo, creo...
    ...Un beso...

  14. Portinari says:

    Miguel Ángel, me ha gustado mucho esa explicación a la aceleración del ritmo cuando tocamos en público.
    Percutir adentro, y llevar una consonancia de ritmos.

    (Sí, parece que el tiempo no puede ni llegar a tocarse siquiera con la música).

    Gracias por pasarte.

  15. Stalker says:

    Der Ursprung, wirklich!

    Da ist ja immer dasselbe Erlösung, das wir müssen ubersetzen...

  16. Portinari says:

    Meine Sprachen viszeralen

    Ersölung.

    Freigabe.

  17. Dillinger says:

    Qué apasionante todo lo que encuentro por aquí. Saludos, Portinari, a veces vengo y paso aquí el tiempo, pero sin comentar. Sólo quería saludar. Emocionante música. Ay.


    El amigo Dillinger

  18. Portinari says:

    Dillinger, bienvenido, puedes pasarte por aquí cuando y como quieras, visible o invisible.

    Fingal's cave tiene una resonancia de explosión que no llega a culminarse; esa expectación es emocionante, también en detalle. Supongo que por eso me gusta, el "casi" aqueriendo explotar, queriendo escapar.

    Un saludo, amigo Dillinger ;)

  19. (* says:

    Uf... brutal, esas palabras, Portinari... la imagen del arco... tremenda... las clavijas... más allá... ese distanciamiento cercano... ¿Quién lo dijo? Después de leerlo varias veces, casi me he sonrojado por escribirle esas acercanzas a mi violonchelo... Me he bordeado de silencios. Y entre ellos, he recordado éste que seguro que ya conoces, uno muy hermoso entre Bach y Mendelssohn.

    http://www.youtube.com/watch?v=Obwwwl4u05o

    Un dulce beso.

  20. Increíble,pequeña.Me encanta el símil,y la música,que parece envolverte precisamente en esa atmósfera,haciéndote llegar a conclusiones que jamás hubieras sentido sin ella.
    Un besote.

  21. Portinari says:

    (*, tus acercanzas son muy íntimas, le hablan a alguien concreto que, de poder escucharlas, sería quien se ruborizaría :)
    No conocía ese silencio entre Bach y Mendelssohn, gracias por acercármelo.
    Ahora seré yo quien se rodee de silencios, `para recuperar cuerdas, que no corduras.

    Un beso :)

  22. Portinari says:

    Ay Jessiquina...! just follow the music ;)

    Abbracci, piccolina.

  23. ana says:

    Portinari,

    la música romántica se te introduce en el cuerpo con una realidad que a veces parece que te posee. Mendelssonhn pero también Beethoven. Schubert o Brahms. En la últimas semanas he escuchado muchísimo el Requiem Alemán de Brahms, en concreto el segundo movimiento, las voces me parecían que estaban en mi vientre.

    Hace poco, leyendo una enciclopedia de historia de la música clásica, pensé que con la música me pasaba algo que no me pasaba con ningún otro arte, y es qué me entusiasma toda la historia de la música, desde el medievo y sus cantos estáticos pero adentrados hasta el romanticismo, desde la música del XVII hasta el dodecafonismo pasando por el fin del siglo XIX. Todo me dice algo, todos los momentos de la música me hablan, en cambio hay periodos de la literatura que apenas hay nada que me llame, por ejemplo de la Edad Media, con la excepción de Villon, o la Ilustración. O en pintura no puedo con el Renacimiento ni apenas con el impresionismo. Pero soy atemporal y completamente permeable con la música. Lo cual no está mal, pues se disfruta mucho.

    Un abrazo muy fuerte.

  24. Portinari says:

    Ana, las voces en el vientre... es como las cuerdas, las pulsaciones, en los oídos, en la parte trasera del cráneo, detrás de las rodillas.
    La voz del poeta de la que habló Unica.

    Quizás porque la música es un lenguaje universal, que apela directamente a los sentidos, es la razón por la que te posee, sin importar el tiempo en que fue concebida.
    A mí me pasa algo similar, y nunca lo he razonado hasta ahora; y quizás hay cosas que es mejor no razonar.
    Me he fijado en un contraste: a mí el impresionismo me gusta, al igual que el Renacimiento, en pintura. Sin embargo, coincido contigo en que la Edad Media, la Ilustración y el Renacimiento en literatura no me llaman mucho, salvo algunas excepciones.
    Por el contrario el Romanticismo siempre me ha capturado, más allá de que me guste o no, como los movimientos pictóricos en los que recreo mis sentidos; la parte más visceral, y la menos repetitiva en sus esquemas. Esa visceralidad que heredan algunos artistas del XX y en la que se puede habitar de manera más o menos placentera.
    Busco eso en la literatura en el sentido más animal, menos racional. Creo entender, por tanto, a qué te refieres.
    Es como si la literatura atañera a otra parte del ser, a la sensación persé, al habitar el instinto.

    Ya no sé ni lo que digo, Con seguridad he dicho muchas contradicciones. Quedémonos en la visceralidad que ahí es donde nos entendemos, como resumen de lo anterior :)

    Escucharé el requiem Alemán que dices.

    Otro fuerte abrazo, Ana.

Photo: Jonah and the whale, Pamplona Bible

Jonah, Pamplona Bible, Navarre 1197. Amiens, Bibliothèque municipale, ms. 108, fol. 146r .