Entonces el mar se hizo carne
y su pulsación tomó mi cuerpo.
El galeón viró a fondo
directo a los remolinos de las olas,
a los surcos
que conforman
el paso de la voz
desgarrada.
que conforman
el paso de la voz
desgarrada.
Fin
Y el delirio en la palabra.
*
Bruma atrás, vapor de lágrima,
velas consagradas
y la proa mirando el alba.
Tu risa de ocaso muere en el horizonte
cuando parpadeo
la sombra de un eterno fantasma.
Ya va el ángel dolido en pos de las nubes rosadas;
Mientras, amaneciendo,
La costa enroscada.

